WOODSTOCK: NO SÓLO MÚSICA; FOTOGRAFÍAS Y REVOLUCIÓN.

Desde la invención de la escritura por parte de la cultura sumeria en 3.500 a. C. se puede hablar de la Historia de la Humanidad, pues fue la primera forma de documentar lo que acontecía. De allí en adelante le sucedieron muchas otras formas de documentación y archivo a partir de inventos con mecanismos, o sistemas manuales. En 1828 la fotografía sería una revolución respecto al registro de la vida y el entorno del ser humano hasta nuestros días.

LA FOTOGRAFÍA COMO CAPTURA DE LA REALIDAD

La fotografía se ha destacado por ser un medio de comunicación y, a su vez, una técnica artística instantánea y veraz a comparación de otras maneras de creación o periodismo. Si bien, en sus inicios el proceso era demasiado lento y mediante su difusión el mensaje podía llegar a ser malinterpretado, la foto siempre ha sido una captura de un hecho en tiempo real.

DOCUMENTANDO HECHOS

Esta técnica retrata instantes. Ha estado presente en innumerables acontecimientos sin discriminar alguno por su relevancia para la sociedad. Desde guerras, revoluciones, invenciones, matrimonios, encuentros hasta conciertos han sido blanco de lentes de cámaras durante toda la historia de la fotografía.

Congelar momentos  de manera instantánea supuso un enorme cambio en las dinámicas de interacción y flujo de información de los últimos 20 años. La organización, la sistematización y la distribución de imágenes cambiaron la dirección del mundo.

“Veo fotos por todas partes, como cada uno de nosotros hoy en día; provienen de mi mundo, sin que yo las solicite; no son más que imágenes que aparecen de improviso (…) aquellas que habían sido escogidas, evaluadas, apreciadas, reunidas en álbumes o en revistas (…) habían pasado por el filtro de la cultura”1

Retratar eventos implica una responsabilidad enorme, ya que será un documento que, con suerte, pasará a la posteridad y será una de las maneras más fidedignas en que las personas que aún no han nacido tengan un panorama general de algún evento, hecho determinado en la historia.

¿CÓMO INICIÓ WOODSTOCK?

Woodstock fue el festival de rock y congregación hippie más grande la historia. Se llevó a cabo los días 15, 16, 17 y 18 de agosto de 1969 y reunió aproximadamente a medio millón de personas.
Se desarrolló en la granja Bethel de Nueva York, aunque le quedó el nombre del lugar donde iba a ser realizado originalmente, el pueblo de Woodstock (ubicado en el condado de Ulster).

Su principal objetivo fue reunir a grandes músicos -de rock y otros géneros similares- que también fueron artistas y líderes a favor de la cultura de “la paz y el amor” que se promulgó en esa década.

La idea de Woodstock se le ocurrió a un pequeño grupo de productores y ejecutivos (Michael Lang, Artie Kornfeld y Joel Roseman, entre otros) como una iniciativa para recaudar fondos que irían destinados a la creación de un estudio de grabación en Woodstock, Nueva York.

La idea conceptual alrededor del festival tiene muchas influencias, entre ellas: el musical Hair (James Rado, Gerome Ragni y Galt MacDermot), la imagen del pájaro catbird -llamado así por su particular canto parecido al de un gato- posando sobre una guitarra en su logo como alusión al slogan “tres días de paz y música”2. Ahí ya entraba en juego el arte visual como promoción y publicidad del evento.

Logo de Woodstock a cargo del artista Arnold Skolnick.

“Yo estaba en mi refugio de Long Island dibujando catbirds todo el tiempo. Primero lo senté sobre una flauta. Me la pasaba escuchando Jazz en ese tiempo, y supongo que por eso lo hice. Lo senté sobre una flauta por un día, y finalmente terminé por ponerlo sobre una guitarra” Arnold Skolnick, artista que diseñó el logo de Woodstock.

Desde anuncios en la radio y publicaciones en periódicos hasta pequeñas fiestas anunciaban lo que se venía: uno de los mejores y más grandes eventos musicales de la historia, y a su vez una gran rebelión que marcaría la década de los sesenta en adelante.

La ciudad de Woodstock no parecía un lugar adecuado para la realización del festival, así que los organizadores optaron por Wallkill, un lugar cercano. Sin embargo los residentes se opusieron ya que no estaban de acuerdo con el aspecto de los negociantes ni el estilo de vida que se imaginaron tenían. Tiempo después un granjero llamado Max Yasgur ofreció su enorme granja situada a las afueras de Bethel para realizar el evento.

EL FESTIVAL

A vísperas de su inicio, los productores y las personas relacionadas a la gestión del Festival no imaginaban cuán grande y popular sería la acogida del público. Hubo mucho caos tanto para la venta de boletas como para el ingreso de personas. A pesar de su inmanejable asistencia, había lugar para todos.

Granja Bethel, EEUU.

15 DE AGOSTO DE 1969: EL NACIMIENTO DEL FENÓMENO

Música Folk: Artistas como Joan Baez, Tim Hardin, Arlo Gutherie, Sweetwater, The Incredible String Band, Ravi Shankar, Bert Sommer y Melanie, además de un acto de rock por parte de Sly and the family Stones actuarían ese 15 de Agosto de 1969. Richie Havens a las 5:07 pm abrió los tres días de música, quizás más importantes y registrados en la historia de la música.

DÍAS SIGUIENTES: PRESENTACIONES ALUCINANTES

Grandes cantantes y otros no tan conocidos saltaron a la fama o a la historia del rock en revistas, libros, magazines, periódicos y obviamente fotos, debido a sus magníficas actuaciones y a su arrolladora personalidad durante el festival de Woodstock.

Uno de los casos es el de Janis Joplin4, una mujer nacida en 1943 cuya carrera floreció al momento de integrarse a la banda de rock psicodélico Big Brother and the Holding Company. Más adelante, en el acto del Festival Pop de Monterrey alcanzó su mayor éxito con la canción “Piece of my heart”. La revista TIME describió a la artista como “Probablemente la cantante más poderosa que emerge del movimiento white-rock5.

Janis Joplin por Elliott Landy.

En Woodstock, aunque su actuación no fue la mejor, si fue llamativa, por un lado debido a su única y fuerte voz femenina, por otro lado su adicción a la heroína hizo que se comportara de una manera paranoica e “ida”.

Otro caso fue la actuación del cantante británico Joe Cocker6, quien falleció a finales de 2014, fue una de las más emotivas con su versión de “With a little help from my friends” original de The Beatles.

Joe Cocker en vivo.

Jhon Sebastian7 también sorprendió al público al momento de subirse al escenario pues no dejaba de gritar: “Son realmente geniales”. Los espectadores probablemente no sabían que antes de subir había recién consumido marihuana y LSD.

John Sebastian en el escenario.

La lista de artistas que se sumaron al evento es extensa:

  • Simon and Garfunkel
  • Country Joe McDonald
  • Arlo Guthrie
  • Quill
  • Keef Hartley Band
  • Santana
  • Canned Heat
  • Mountain
  • Grateful Dead
  • Creedence Clearwater Revival
  • The Who
  • Jefferson Airplane
  • Ten Years After
  • The Band
  • Blood, sweat & tears
  • Johnny Winter
  • Crosby, Stills, Nash & Young
  • Paul Butterfield Blues Band

UN MAJESTUOSO CIERRE

El guitarrista Jimi Hendrix8 insistió en tocar en último lugar. Su presentación estaba programada para la medianoche del domingo 17, pero por retrasos en el itinerario terminó tocando a las 9 am del lunes 18 de agosto. Interpretó una mítica versión del himno nacional de EEUU “Star-spangled banner” la cual fue catalogada por New York Post como “el gran momento de los años 60”. Tocó durante dos horas alrededor de 18 canciones. (Éste fue el concierto más largo que ofreció Hendrix en su vida).

Jimi Hendrix y su guitarra.

LA FOTO COMO MÁQUINA DEL TIEMPO

Es importante recalcar que la fotografía en todas sus categorías, nos desplaza espacio-temporalmente para observar un “dibujo con luz” de una fracción de tiempo diferente al “ahora”. Esto implica una configuración mental distinta a la que surge cuando se lee un libro, pues aunque hallemos descripciones de lugares, personajes o épocas, todo sigue estando a la imaginación. El libro abre un camino y el lector completa la escena en su cabeza según los muchos o pocos elementos dados; en la imagen nos encontramos con todo de golpe.

“El fotógrafo me enseña cómo se visten los soviéticos: noto la voluminosa gorra de un muchacho, la corbata de otro, el pañuelo de cabeza de la vieja, el corte de pelo de un adolescente…”1 (Barthes sobre la imagen “Primero de mayo de 1959 en Moscú” de William Klein)

La información visual anula muchas dudas obvias. Sin embargo genera otras que en la lectura se pueden encontrar resueltas, como el contexto socio-político, económico, ubicación geográfica, historia de una situación.

Las imágenes son una herramienta tan poderosa que sólo en una se pueden encontrar  señales visuales que hacen referencia a costumbres, rasgos físicos, aspectos culturales, los cuales a su vez nos permiten acercarnos a un sujeto o una situación distante del presente.

EL PÚBLICO DE WOODSTOCK

Los asistentes a Woodstock tuvieron problemas al ingresar. Eso se hizo notar debido a las fotografías de las filas interminables9 de furgonetas, carpas y personas por la vía principal que conducía a la granja. Es increíble pensar en la difusión del anuncio del concierto para que asistiera tanta gente.

Afueras de la granja Bethel. Aficionados esperando la apertura de puertas.

Por lo general los asistentes pertenecían al movimiento hippie el cual apoyaba la desnudez10 como símbolo de naturalidad y pureza. Ésta costumbre, como hoy en día, generaba mucho desagrado en las clases sociales medias y altas, pero el Festival fue un gran espacio abierto a acoger todo tipo de pensamientos.

Desnudos de Woodstock.

La moda que agitó a estas personas estaba influenciada, en su mayoría, por los efectos psicodélicos de drogas tanto naturales, marihuana, como sintéticas, LSD. Así que sus prendas de vestir estaban llenas de colores fuertes y brillantes11, algunas otras eran hechas a mano –a modo de protesta del modo de vida consumista de los países europeos principalmente-, también usaban ropa muy liviana y de grandes tallas12, así como la bota acampanada. Uno que otro accesorio como las diademas13 y las flores en el cabello expresaban la libertad.

La moda colorida de Woodstock.

 

Era usual lucir ropa grande y cómoda en los 60.

Era usual lucir ropa grande y cómoda en los 60.

Las diademas adornaban las cabezas de las mujeres y algunos hombres.

 

No sólo los artistas, sino las personas que se reunieron esos cuatro días en una granja en Bethel para ir a ver a sus cantantes favoritos, o incluso simplemente a conocer nueva música, serán recordados y vistos por décadas y décadas. ¿Cómo es posible que yo sepa eso? Bueno, aún después de 46 años los libros, las revistas, el internet sigue publicando imágenes y textos acerca del evento. Y es obvio, la tecnología de las comunicaciones ha llegado a un nivel casi inimaginable a finales del siglo anterior. Ahora, una imagen en un ordenador propio la puede obtener casi que cualquier persona. La información ya no es privada y eso tiene sus pros y sus contras. La posteridad de las imágenes y la pérdida de la privacidad de las mismas.

Numerosos trabajos de fotógrafos que presenciaron Woodstock fueron conocidos, algunos en su época y otros hasta hace pocos años, debido al gran flujo de información anteriormente mencionada. Entre ellos se encuentran: Barry Feinstein14, Baron Wolman15, Jhon Dominis16 y Elliott Landy17, quienes lograron hacer visibles las imposibilidades que se hubiesen quedado reducidas a la imaginación si hubiesen sido textos nada más.

¿POR QUÉ WOODSTOCK TRASCENDIÓ EN LA HISTORIA?

El Festival de Woodstock, aparte de ser, aún hoy en día, considerado uno de los mejores eventos de música en la historia, también fue un gran manifiesto de la ideología del emergente movimiento “hippie” el cual se destacó por promover iniciativas anárquicas –como el rechazo al sistema económico occidental y el cuidado del ambiente- pero de ningún modo violentas, al contrario. Sus principales intereses estaban en la espiritualidad, el arte y el contacto con la naturaleza.

El concierto fue una gran plataforma para los jóvenes de la época, una generación que promovía la paz y el amor como filosofía de vida, una comunidad antibélica, pero harta del sistema e inconforme con las prácticas armadas a causa de la Guerra de Vietnam.

También, una serie de eventos importantes alrededor del mundo como la llegada del primer hombre a la luna, la era acuariana y la guerra de Vietnam crearon un ambiente que hizo propicia la llegada del Festival para calmar los ánimos de quienes estaban en conflicto como para celebrar los buenos acontecimientos, y fue tal su impacto que se convirtió en un ícono de la historia moderna. La revista TIME lo definió como el “mayor acontecimiento pacífico de la historia”.

Al siguiente año se dirigió el documental “Taking Woodstock”18 por Michael Wadleigh y Martin Scorsese. El filme ganó un Oscar a mejor documental de 1970. Incluso se celebraron otras cuatro ediciones en conmemoración al legendario festival (1979, 1989, 1994, 1999).

Taking Woodstock. Dirigida por Michael Wadleigh y Martin Scorsese. (1970)

Taking Woodstock. Dirigida por Michael Wadleigh y Martin Scorsese. (1970)

AVENTURA FOTOGRÁFICA

La fotografía, sea de prensa, familiar, eventos debía comunicar algo. Al menos así se creyó por mucho tiempo y se manifestaba esto como una necesidad. Sin embargo con el tiempo, los más estudiosos de las ciencias humanas incluyendo aquí a Giséle Freund y a Roland Barthes hicieron minuciosos análisis del comportamiento humano frente a la fotografía, involucrando un lenguaje diferente al técnico, con el que usualmente se forma un fotógrafo.

En <<La cámara lúcida>> Barthes dedicó un capítulo (n° 7) entero al intento de descifrar y nombrar la sensación que lo invadía cuando alguna fotografía le gustaba. Pasando por la atracción, la fascinación y el interés aún no encontraba ningún sustantivo para la sensación, finalmente encontró que la palabra, según él, era “aventura”. La fotografía es una aventura, sea que le agrade a él y a mí no. Como citaba a Sartre: “Las fotos de un periódico pueden muy bien no decirme nada” pero es el espectator quien decide animar la escena, no tanto él como persona, sino su inconsciente, si es que llega a relacionarle con algún otro evento o sentimiento del pasado.

“La imagen constituye un ejercicio de creación, y también de reflexión. Supone la intención comunicativa del creador y la apertura crítica del espectador con el fin de completar los lugares de indeterminación expuestos en el objeto visual”3

La imagen se construye, la mitad por su creador, la otra mitad por quien la observa. En éste caso “mirar” es sólo una acción, pero el que observa puede interpretar y reflexionar frente a lo que le es dado.

WOODSTOCK VENTURES.INC

Tal como lo sugiere la traducción al español de “Ventures” no como empresa, sino como aventura, el festival cumplió con lo esperado por este cuarteto de negociantes que crearían bajo el nombre de Woodstock Ventures.Inc el más grande concierto en mucho tiempo. Así mismo, fue una experiencia en donde público y artistas fueron uno solo y el legado aún perdura. Lo interesante de todas las imágenes recopiladas acerca de esa reunión es que causan lo que Barthes sugiere: “la fotografía como aventura” esa en la que no se hace necesario haber estado ahí para emocionarse y transportarse a la época.

LA INAUTENTICIDAD AL SABERSE RETRATADO

Roland Barthes afirma que el sujeto que sabe que va a ser fotografiado se inhibe inconscientemente de ser natural, de retratarse a él mismo, pues pasa a ser un “sujeto que deviene objeto”, como alguien que no encuentra una manera de mostrarse sin expresiones fingidas o de sonreír desprevenidamente.

Mujer en Woodstock

En el caso de Woodstock pasó lo contrario, pues era tal el estado de ensimismamiento entre la comunidad y el escenario que no quedaba espacio para pensar en el hecho de ser fotografiado, situación que facilitó a los fotógrafos y reporteros producir y entregar una historia real, genuina y emocionante de los hechos.

IMÁGENES PARA REVIVIR

El poder de un evento, un movimiento, la música y una generación se pueden concebir en una imagen. Una imagen que se piensa, pero que se hace en el momento que es, sin dejarla pasar. Una fotografía que hace articular el dedo, la mirada y la expresión en un mismo instante es una fotografía que vale la pena ser hecha. Quizás nuestros hijos o nietos las tengan, pero cuando alguien a quien no nos podemos imaginar en éste mundo simplemente por la lejanía de épocas –que quizás vengan- la vea, habrá sido un buen trabajo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. BARTHES, Roland. 1989. <<La cámara lúcida>> Ed. Paidós.
  2. Logo de Woodstock a cargo del artista Arnold Skolnick.
  1. AMAYA, Milena. <<Escritura y fotografía: Coexistencia en los espacios del conocimiento>> En: http://www.wikiestudiantes.org/
  2. Janis Joplin por Elliott Landy.
  3. woodstockstory.com
  4. Joe Cocker en vivo.
  5. Jhon Sebastian en el escenario.
  6. Jimi Hendrix y su show.
  7. Afueras de la granja Bethel. Aficionados esperando la apertura de puertas.
  8. Desnudos de Woodstock.
  9. La moda colorida de Woodstock.
  10. Era usual lucir ropa grande y cómoda en los 60.
  11. Las diademas adornaban las cabezas de las mujeres y algunos hombres.
  12. Trabajo de Baron Wolman: Fotógrafo estadounidense Revista Rolling Stone.
  13. Archivo fotográfico de Barry Feinstein.
  14. Fotografía icónica de Jhon Dominis. “La pareja Nick y Bobbi Ercoline
  15. Trabajo de Elliott Landy.
  16. “Taking Woodstock” película de Martin Scorsese y Michael Wadleigh.
  17. LIFE. Producción fotográfica de Woodstock.
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